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El fruto que mejora tu calidad de vida

El valor nutritivo de la manzana

Las manzanas son de las frutas más consumidas en el mundo no sólo por su delicioso sabor, beneficios y propiedades, sino por el gran valor nutricional que estas nos proporcionan. Existen muchas variedades: dulces, ácidas, suaves, crujientes, verdes, rojas, amarillas, etc.

Estas frutas son una fuente de fibra soluble (pectina) que ayuda a prevenir la formación de colesterol en las paredes de los vasos sanguíneos. Esta fibra es capaz de reducir la incidencia de enfermedades cardiacas y la arteriosclerosis. Contienen fibra insoluble que actúa como esponja en los intestinos al retener agua. Esto sirve para limpiar y mover la comida fácilmente a través del sistema digestivo. La fibra ayuda a mantener un equilibrio en los niveles de azúcar en la sangre, siendo una fruta segura para los diabéticos.

Un estudio realizado en Estados Unidos, reveló los siguientes beneficios de la manzana para la salud.

• Refuerza el sistema inmune
• Reduce la inflamación
• Mejora la flora intestinal
• Reduce el riesgo de cáncer
• Ayuda a adelgazar
• Combate el estreñimiento
• Baja niveles de colesterol
• Mantiene limpias las paredes arteriales
• Ayuda a mantener los dientes limpios
• Elimina las toxinas, pues son buenos estimulantes de riñones e hígado

Como puedes ver, consumir manzanas ayuda a mejorar la calidad de vida. Disfrutar de esta exquisita fruta te permite mantenerte en forma, pues en lo que se refiere a su valor nutritivo, el 85% de su composición es agua, y la mayoría de sus azúcares provienen de la fructosa. Su contenido calórico es bajo, dado que 100 gramos de manzana aportan unas 40 calorías aproximadamente.

Una manzana mediana de 2.5 pulgadas, fresca, con cáscara nos aporta:

• Carbohidratos 21 g
• Fibra 4 gramos
• Fibra Soluble
• Fibra Insoluble
• Calcio 10 mg
• Fósforo 10 mg
• Sodio 0.00 mg
• Potasio 159 mg
• Vitamina C 8 mg
• Vitamina A 73 IU
• Ácido Fólico 4 mg
• Hierro 0.25 mg

El valor nutricional de las manzanas puede variar dependiendo tipo y tamaño.

Tomado de: Aquí



Colesterol: ¿Qué comer y qué no?











Lo que hay que comer y lo que hay que evitar para bajar el colesterol
Por NeoMundo Friday December 17, 2010

Una de las herramientas más a mano para combatir el nivel alto de colesterol se encuentra en la comida. Ciertos cambios en los hábitos y costumbres colaboran mucho a la salud de las arterias y, en ciertos casos, hasta pueden llegar a reemplazar a los fármacos destinados a combatir este mal.

En la sangre circulan dos tipos de colesterol: el colesterol bueno o HDL y el colesterol malo o LDL. Las dietas diseñadas para mejorar el nivel de colesterol apuntan a ingerir alimentos que bajen el LDL y dejar de lado las comidas que lo aumenten. Por ejemplo:

Avenas: Un plato de avena en el desayuno ayuda a reducir el colesterol.

Cebada y otros granos integrales: Al igual que la avena, proveen fibra soluble que se adhiere al colesterol impidiendo que el organismo lo absorba.

Legumbres: Las legumbres tienen mucha fibra soluble y, además, generan una fuerte sensación de saciedad. Cualquier variedad es buena (porotos, lentejas, garbanzos), por lo que hay para todos los gusto.

Berenjena y gumbo (ají turco): Dos buenas y dietéticas fuentes de fibras solubles.

Nueces, almendras, maníes: todos son buenos para el corazón.

Aceites vegetales: Los aceites líquidos vegetales sirven para bajar el LDL, especialmente si reemplazan opciones poco recomendables como la margarina y la manteca.

Manzanas, uvas, frutillas, cítricos: Otra maravillosa fuente de fibra soluble y gusto delicioso.

Soja: Tanto los brotes de soja como los derivados (tofu, leche de soja) contribuyen a mantener al colesterol a raya.

Para evitar

Grasas saturadas: Están muy presentes en la carne roja, la leche y otros productos lácteos. Ayuda mucho beber leche descremada, dejar de lado la manteca y no freir los alimentos.

Grasas trans: Estas grasas aparecen como un producto secundario de la transformación de líquido vegetal en margarina sólida. Muchas empresas de alimentos toman la precaución de no producirlas, pero algunos restaurantes y cadenas de comida rápida todavía tienen esta deuda pendiente.

Además, mantener el peso y hacer ejercicio regularmente son dos aspectos esenciales a la hora de mantener el colesterol dentro de lo recomendable.

Tomado de: Aquí

Un estudio británico desmiente que el consumo de huevos eleve el colesterol

Un estudio británico divulgado hoy desmiente la creencia popular de que el consumo de huevos provoque un aumento excesivo del colesterol e incida en el riesgo de infarto.

El trabajo de dos expertos de la universidad de Surrey (sureste inglés) confirma lo que estudios anteriores habían establecido, que lo verdaderamente peligroso para el colesterol son las grasas saturadas.

La creencia popular de que los huevos incrementan el nivel de colesterol en la sangre se ha fundamentado en el hecho de que la yema tiene más concentración de ese componente que ningún otro alimento.

Casi un 45 por ciento de los británicos cree que deberían comerse un máximo de tres huevos a la semana para prevenir riesgos para la salud.

Sin embargo, el estudio de la nutricionista de salud pública Juliet Gray y de Bruce Griffin, profesor de nutrición metabólica de la universidad inglesa, concluye que el colesterol en los huevos sólo tiene un efecto pequeño y clínicamente insignificante en el colesterol de la sangre.

En su estudio, los expertos constataron que, aunque, efectivamente, un colesterol alto aumente el riesgo de infartos, sólo un tercio del colesterol sanguíneo se origina en la dieta.

Otros factores que influyen son el fumar, la falta de ejercicio físico o el sobrepeso, que inciden en la grasa en la sangre y en los niveles de colesterol y, en última instancia, aumentan el riesgo de infarto.

Los expertos enfatizan que son las grasas saturadas, y no el colesterol hallado en alimentos como los huevos, las que inciden en los niveles de colesterol "dietético".

"El arraigado error que vincula el consumo de huevos a un alto colesterol en la sangre debe corregirse", afirmó Griffin.

El experto explicó que "la cantidad de grasas saturadas en la dieta ejercen un efecto en el colesterol sanguíneo que es varias veces mayor que la relativamente pequeña cantidad que hay de colesterol de origen dietético".

El profesor señaló que "el público no debe limitar el número de huevos que consume".

"Pueden ser alentados a incluirlos en una dieta sana, ya que son uno de los alimentos naturales más altamente nutritivos", añadió.

La Fundación británica del corazón ha suprimido su recomendación de limitar el consumo semanal a tres o cuatro huevos, mientras que la Agencia de Estándares Alimentarios del Gobierno apunta que la mayoría de la gente con una dieta sana no debe restringir su consumo.

Tomado de: Aquí